Qué son los vinos frizzantes y cuáles son sus características

¿Sabes qué es un vino frizzante? El universo vinícola es más amplio de lo que sospechamos. Las opciones de vino varían según el color, tipo de uva, proceso de fermentación y hasta la cantidad de azúcar, por mencionar solo algunos factores. Entre tantas posibilidades, los vinos frizzantes han venido pisando fuerte en los últimos años y se han hecho un hueco entre las preferencias de muchos consumidores.

Esta variedad de vino de origen italiano es fresca y suave, ideal para tomar en los días calurosos, y resulta bastante económica en comparación con otros tipos de vino. Sin duda es una buena alternativa para los amantes de los vinos frescos y ligeros.

Qué es un vino frizzante: qué lo distingue de otros vinos

Los vinos frizzantes son aquellos cuyo proceso de fermentación se hace a baja temperatura, por lo que mantienen restos de carbónico que no se disuelven por completo, lo que les confiere sus burbujas características. Muchas veces también se añade en su proceso de elaboración un extra de carbónico después del fermentado.

Qué es frizzante

Frizzante es una palabra italiana que se refiere al vino burbujeante. Se ha ido adaptando en los diferentes países hasta denominar a la variedad que hoy conocemos como vino frizzante. Debido a la presencia de burbujas en su aspecto físico, suele confundirse con los vinos espumosos, pero la realidad es que hay muchas diferencias entre ambos vinos. Algunas de las que los distinguen de otros vinos son:

  • Su graduación alcohólica es baja y rara vez excede los diez grados, mientras que los espumosos pueden alcanzar hasta quince.
  • No pasan por una doble fermentación, ni tampoco reposan en barricas de madera, proceso que se aprecia en sus notas, menos intensas.
  • La presión interna que mantienen es menor, sin superar las tres atmósferas. Por esta razón vienen en botellas más delgadas y su tapón puede ser de rosca o de corcho.
  • La burbuja es fina y se desprende poco a poco, por lo que no genera espuma al destaparlo.
  • No tienen licor de expedición, una mezcla de vino y azúcar que se suele añadir cuando se pierde parte de la bebida en el momento de eliminar las levaduras.
  • Se les suele incorporar zumo de frutas.

Maridaje del vino frizzante

A la pregunta qué es un vino frizzante ya hemos contestado: es un vino equilibrado, ligero y aromático, con una buena armonía entre acidez y dulzura. Estas características, junto con su bajo porcentaje de alcohol, hacen que muchas personas los consideren más bien un refresco antes que un vino. Por esa razón se consumen principalmente en verano, pues sus matices no resultan pesados.

Los vinos frizzantes se sirven bien fríos, en torno a los 5 °C y maridan bien con los sabores suaves. Algunas de las recomendaciones de platos con los que puedes acompañar los vinos frizzantes pueden ser los siguientes:

  • Entrantes
  • Frutas y ensaladas
  • Pescados blancos
  • Mariscos
  • Quesos frescos y semicurados
  • Pollo, pavo y otras aves
  • Paellas y arroces
  • Verduras y legumbres
  • Pastas con salsas blancas
  • Sushi
  • Frutos secos
  • Postres 

Por tratarse de una bebida con notas sutiles y frescas, el frizzante no se suele emplear para maridar carnes rojas como el cordero, la ternera o el cerdo. Los quesos azules y otros más intensos también tienden a eclipsar el sabor del vino, al igual que los embutidos grasos y las preparaciones muy condimentadas, ácidas o picantes.

Recuerda que el objetivo del maridaje del vino y las comidas es limpiar el paladar entre un bocado y otro para disfrutar nuevamente de los alimentos como si fuese la primera vez. De esta manera, cuando se trata de platos con sabores muy fuertes, los vinos frizzantes se quedan cortos en esta tarea, y los matices de la comida permanecen en la boca, saturando las papilas. Por eso, si vas a comer alimentos con un sabor más marcado, decántate por otro tipo de vino para la ocasión.

Vinos frizzantes: quién, cuándo y cuál

La oferta de vinos frizzantes no para de crecer, pues su demanda se ha disparado en los últimos años. Son muy populares en reuniones informales, salidas a la playa o la piscina y quedadas entre amigos. Además, por ser más económicos que la media de los vinos, se suelen comprar para acompañar comidas casuales o cenas improvisadas.

Entre todas las alternativas del mercado te invitamos a probar nuestro 5.5 Verdejo-Frizzante de Faustino Rivero Ulecia, un lanzamiento pensado para los meses más cálidos del año. Sus uvas se cultivan a una altitud de 800 metros sobre el nivel del mar, por lo que mantienen su frescura intacta. La fermentación de este verdejo se realiza en depósitos de acero inoxidable a bajas temperaturas para conservar el carbónico característico y el azúcar natural. El descorche es espumoso y tiene apenas 5.5 grados de alcohol, que resulta bastante suave.

En cuanto a notas, nuestro 5.5 Verdejo-Frizante tiene aromas herbales y cítricos que se combinan con matices tropicales, mientras que el gusto es frutal, chispeante y con un deje de dulzor. Apetecible, ¿verdad?

Una vez visto qué es un vino frizzante es probable que todavía queden dudas sobre por cuál decantarse. Y es que cuando se trata de vinos, las posibilidades son casi infinitas, pero siempre hay preferencias dependiendo de la compañía y la ocasión. Partiendo de esto, un vino frizzante es el comienzo ideal para quien se inicia en la materia, y la opción por antonomasia cuando se busca una bebida fresca y suave sin gastar demasiado.