Ruta por la Vía Verde del Cidacos

La Rioja es el destino de enoturismo por antonomasia de nuestro país, no solo por su innegable peso dentro del sector vitivinícola a nivel nacional e internacional, sino por toda la riqueza que ofrece esta tierra en forma de nuevas experiencias para el viajero. Además de vino, La Rioja es tierra de cultura, tradiciones y gastronomía; también de un magnífico patrimonio histórico, arquitectónico y religioso; y, además, es una región en la que la naturaleza es la principal protagonista de los paisajes, auténticas postales en las que esta tierra nos deleita con una variada paleta de colores cambiantes al ritmo del avance de cada estación.

Hoy queremos incidir sobre esta faceta de refugio medioambiental de nuestra tierra, lugar perfecto para recargarnos de energía como solo podemos hacer en plena naturaleza. Y para ello, queremos proponer una ruta por la Vía Verde del Cidacos, un recorrido por algunos de los principales puntos de interés de la Rioja Oriental, que transcurre entre los paisajes de los bosques de vega a orillas de este río y los escarpados cortes y cañones que el Cidacos ha tallado en la roca a lo largo de miles de años de erosión. ¡Comenzamos nuestro viaje!


Foto: Pigmentoazul

La Vía Verde del Cidacos

La Vía Verde del Cidacos conecta las localidades de Calahorra y Arnedillo en un recorrido de 34 kilómetros que transcurren por el entorno natural que recogen los valles de este río. Se trata de una senda que recupera el trazado del ferrocarril de vía estrecha que conectaba los principales nudos de la incipiente actividad industrial de la zona, principalmente durante la primera mitad del siglo pasado.

A partir de 1964 las vías quedaron en desuso y en 1997 se recupera el recorrido como camino natural destinado al ocio. La Vía Verde del Cidacos está totalmente asfaltada y puede ser recorrida a pie, en bicicleta, a caballo y en silla de ruedas, ya que es accesible para personas con movilidad reducida. Con un desnivel aproximado de 400 metros, se considera un sendero de dificultad fácil, por lo que es una opción perfecta como actividad familiar al aire libre. 

Principales puntos de interés de la ruta por la Vía Verde del Cidacos

Calahorra

Esta ruta verde tiene su origen en la ciudad de Calahorra, principal núcleo urbano de la Rioja Oriental. Si es nuestra primera visita a la zona, no podemos dejar de conocer su casco urbano, donde encontraremos auténticas joyas como su catedral de estilo gótico, construida en el siglo XV. Centrándonos en la ruta, esta tiene su inicio concretamente en el parque del Cidacos. Desde aquí contamos con dos opciones para comenzar la marcha, una siguiendo el itinerario oficial de la Vía Verde, siguiendo los pasos del antiguo ferrocarril hasta Autol; y otra, muy recomendable si vamos a pie, que se desvía a través de una pista de tierra hasta el embalse de El Perdiguero, un precioso enclave natural en el que es posible avistar numerosas aves acuáticas. 

Autol

Unos 9 km más adelante, ambos caminos vuelven a juntarse a la llegada al municipio de Autol, donde los gigantes “el Picuezo” y “la Picueza”, dos grandes formaciones de arenisca fruto de la erosión del agua, recibirán a los visitantes. A partir de aquí el piso pasará a ser de tierra en su marcha en dirección a Arnedillo. 

Túnel del Gollizo

El siguiente punto peculiar en nuestra ruta, aproximadamente en el kilómetro 12, es el túnel del Gollizo, de 575 metros de longitud. La galería cuenta con iluminación artificial, aunque es recomendable contar con alguna linterna antes de adentrarnos en ella. Saliendo del túnel del Gollizo disfrutaremos del paisaje típico de la vega del Cidacos, donde las huertas se alternan con chopos, sauces, fresnos y alisos.  

Quel

Continuamos hasta la pequeña villa de Quel, en donde el trazado de la Vía Verde se desvía de la antigua senda del ferrocarril para acercarnos nuevamente al curso del Cidacos. Si nos fijamos bien, podremos distinguir las antiguas bodegas excavadas a orillas del río. 

Arnedo

Siguiendo la marcha, aproximadamente en el kilómetro 19 de la ruta llegaremos a Arnedo, tercera ciudad en población de La Rioja, donde si contamos con tiempo para desviarnos un momento del camino, no podemos perdernos la visita a la Cueva de los Cien Pilares, al Castillo de Arnedo o acercarnos al precioso Monasterio de Nuestra Señora de Vico.

Y, estando en La Rioja, no podemos olvidarnos tampoco de completar nuestro viaje con una visita a una bodega, actividad enoturística por excelencia. Si estamos en los alrededores de Arnedo, en Bodegas Faustino Rivero Ulecia podremos conocer de primera mano todos los secretos de la tradición vitivinícola de La Rioja y disfrutar de sus experiencias de enoturismo.

Herce y Préjano

La Vía Verde continúa siguiendo el cauce del Cidacos hasta volver a conectar con el antiguo trazado del ferrocarril hasta llegar a la antigua estación de Herce, hoy reinventada como albergue para viajeros, en el kilómetro 27. Desde este punto se inician unos 3 kilómetros de leve ascenso que nos permitirán disfrutar de las vistas del valle, hasta llegar a la estación de Préjano. Aquí, tendremos la posibilidad de ampliar nuestra ruta otros 5 kilómetros haciendo la Vía Verde de Préjano, una ramificación de la Vía Verde del Cidacos que transcurre hasta esta pequeña localidad, aprovechando el trazado de las antiguas vías mineras del lugar. Si contamos con tiempo, merece la pena acercarse para ver su castillo, sus iglesias o para descubrir el Yacimiento de Icnitas de Valdemurillo. Uno de los muchos yacimientos de huellas de dinosaurios que podemos recorrer en la Rioja Oriental. 

Cañón de Arnedillo

Dejando atrás la estación de Préjano, volvemos a la ruta principal de la Vía Verde del Cidacos para adentrarnos en uno de los parajes más impresionantes de nuestro recorrido: el cañón de Arnedillo. Un escarpado paisaje especialmente indicado para la observación de aves, ya que en él habita una colonia de buitres leonados y también es posible avistar otras aves salvajes como el halcón peregrino, el búho real o el águila culebrera. Si somos aficionados a la ornitología, imprescindible llevar los prismáticos. 

Arnedillo

Continuamos nuestro camino a través de una nueva galería iluminada de 550 metros para llegar al final de nuestro camino, en el municipio de Arnedillo, donde podremos darnos un merecido chapuzón en su piscina municipal, ubicada en lo que fuera la antigua estación de ferrocarril de la localidad. Si vamos en invierno, no tenemos porqué quedarnos sin nuestro baño: cruzando el río accederemos a las Pozas de Arnedillo, unas termas naturales de acceso libre en donde las aguas, calificadas como mineromedicinales, brotan del suelo a una temperatura de 52 grados centígrados. Un lugar perfecto para relajarnos después del ejercicio realizado mientras disfrutamos de las maravillosas vistas que nos ofrece el paisaje natural. 

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