10 recetas con vino que te recomendamos preparar y disfrutar

Es una de las bebidas más consumidas en España y un ingrediente muy empleado en la cocina para dar un toque diferente a todo tipo de platos: tanto dulces como salados. Hoy queremos compartir contigo algunas de las recetas más suculentas con vino, perfectas para preparar en casa y disfrutar de ellas con amigos y seres queridos. ¡Comenzamos!

Vino blanco o vino tinto, con ambos tipos de vino se puede cocinar y obtener como resultado platos deliciosos. Y es que si echas la vista atrás y te pones a recordar la cocina de tus abuelas, seguro que tenían siempre cerca una botella de vino que utilizaban para cocinar, ya que conocían el secreto de todos los beneficios que aporta cocinar con vino.

¿Quieres conseguir lo mismo con tus familiares o amigos? Entonces, sigue leyendo porque tenemos 10 recetas con vino que proponerte y nos encantaría que te animaras a cocinarlas.

1. Ensalada al vino tinto

Vamos a intentar seguir el orden de los platos y por eso hemos elegido comenzar por una ensalada fresca y ligera, que siempre entra bien. Para elaborarla vas a necesitar: rúcula u otra variedad de hojas verdes, una rama de apio, un par de alcachofas cocidas, la mitad de una manzana partida en dados, un poco de queso curado y jamón asado.

Para darle el toque que va a diferenciar a esta ensalada del resto, tenemos que hablar de su aderezo. Para ello vas a necesitar un vaso de vino, azúcar caramelizada y un puñado de cerezas deshuesadas. Para hacer el aderezo deberás cocer todos estos ingredientes, triturarlos y mezclarlos bien. Dejar enfriar y añade la sal, el aceite, el vinagre y un poquito de pimienta. ¡Vas a querer prepararla una y otra vez!

2. Setas en salsa de vino tinto

Las setas pueden servir tanto de primer plato como a modo de guarnición. Nosotros, en este caso nos decantamos por la primera opción y te invitamos a que, cuando las vayas a comprar, elijas las más grandes y tiernas y cuando llegues a casa las rehogues en un sofrito con los siguientes ingredientes: cebolla y ajos muy picados, una pizca de cayena, otra de sal y aceite.

Cuando estén un poco doradas, añade medio vaso de vino y deja que se cocinen hasta que el vino se haya evaporado. Te garantizamos que el toque que le da el vino les va fenomenal y, además, no necesitas añadirle tanta sal, logrando así realzar el sabor de la seta.

3. Chorizo al vino tinto

Es un clásico, sobre todo si nos vamos a las comunidades autónomas situadas más al norte de España, como La Rioja, País Vasco, Asturias o Cantabria. Su elaboración es muy sencilla y lo que consigues con este cocinado es reducir la grasa del propio chorizo, realzar su sabor y mejorar su textura, ya que quedará más tierno y será más fácil de comer.

Tan sencillo como cortar el chorizo en rodajas, rehogarlo en una sartén con muy poquito aceite (lo justo para que no se pegue), añadir el vaso de vino, cocinar para dejar reducir y servir escurriendo bien los chorizos. ¡Un manjar de dioses!

4. Espaguetis con carne en salsa de vino tinto

Puede que nunca te lo hayas planteado, pero este plato está buenísimo y le da un toque más divertido a los tradicionales espaguetis con carne. ¿Cómo se elabora? Tan sencillo como añadir vino tinto justo en el momento final en el que la carne ya se ha hecho con la cebolla, el pimiento rojo, la zanahoria y el ajo. Ojo, le puedes añadir a tu sofrito tantas verduras como quieras.  En este momento, echa medio vaso de vino, deja que el alcohol se evapore y cuando esté listo, mezcla el sofrito con los espaguetis. ¡Todos querrán probar este plato de pasta diferente!

5. Albóndigas con vino tinto

Seguro que este plato se lo has visto hacer en más de una ocasión a tus abuelas y has untado pan para disfrutar de lo rica que queda la salsa tradicional de las albóndigas. Tras hacer las albóndigas a partir de los ingredientes más típicos (carne picada, pan, huevo, perejil y ajo) y cocinarlas, llega el momento de preparar la salsa. Aquí, te recomendamos que -al igual que hemos explicado con la receta de los espaguetis-, añadas un vasito de vino tinto al sofrito, justo antes de que se termine de hacer la salsa. Y es que el vino en las salsas aporta un toque delicioso, que otorga un extra de sabor a cualquier plato.

 ¡Que no te extrañe que te guste más la salsa que las propias albóndigas!

6. Carrilleras de cerdo al vino tinto

Probablemente sea uno de los platos más típicos cuando hablamos de elaborar recetas con vino tinto. Al igual que el resto de platos, en este caso el vino también se introduce en los últimos 20-30 minutos de la cocción para preparar la salsa de las carrilleras.

¿Qué es lo que se consigue añadiendo vino? Que las carrilleras queden más blandas, es decir, que se deshagan en la boca, además de realzar su sabor, al no ser tan necesario añadir otras especias o sal para darles sabor.

7. Salchichas cocidas con vino blanco

Es otro de los platos clásicos elaborados con vino, pero de lo que seguro no te has dado cuenta hasta el momento, es que añadir vino blanco a la hora de cocer las salchichas no solo va a hacer que tengan un sabor más agradable, sino que, además, vamos a conseguir aumentar su jugosidad. 

Si lo que queremos es hacer una salsa, en este caso te recomendamos hacerla con vino tinto, para lo cual vas a necesitar cebolla y ajo bien picadito, sofreír en una sartén con una cucharada de harina y, sin que se llegue a quemar, añadir el vaso de vino tinto y dejar que se vaya evaporando, a medida que se crea la salsa. Si te parece que queda muy gruesa, puedes añadirle, a medida que se vaya elaborando, un poco de agua.

8. Mermelada de vino tinto

Es perfecta para poder acompañar todo tipo de carnes, patatas asadas, pero también quesos de sabor fuerte y hacer el maridaje perfecto entre sabor dulce y salado. Para elaborarla solo necesitas un poco de paciencia, uno o dos vasos de vino en función de la cantidad de mermelada que quieras preparar (unos 150 ml dan para un bote de mermelada común) y azúcar blanco.

Tendrás que calentar ambos ingredientes, ir removiendo constantemente, no dejar que se peguen y esperar a que vaya espesando para que la mermelada comience a aparecer. Si lo deseas, puedes añadir algún fruto del bosque, como arándanos o frambuesas, que cocerás al mismo tiempo que el vino y el azúcar y que, después, deberás triturar para que no queden posos en la mermelada.

9. Bizcocho de chocolate y vino tinto

Si has preparado un bizcocho antes, contarás con ventaja a la hora de elaborar esta receta con vino. La única diferencia será que a la hora de añadir los ingredientes, tendrás que incorporar uno más y un poquito más de harina, pero no demasiada; con una cucharada sopera más, será suficiente.

¿Cuál es la diferencia con otros bizcochos? Que queda más esponjoso; como si de un bizcocho mojado se tratara, pero sin rastro del sabor del vino. Gusta por igual a mayores y a pequeños y es completamente apto para el consumo de estos últimos, ya que el alcohol se evapora por completo.

10. Cup de vino rosado

Y terminamos este artículo con este ponche tan especial, que bien lo puedes servir a modo de postre o antes de dar comienzo a la comida; aquí te dejamos elegir. ¿Qué necesitas para elaborarlo? Media sandía, el zumo de un limón, medio melón, cáscaras de limón, cerezas al brandy, azúcar y vino tinto.

Elaborarlo es tan sencillo como cortar la fruta en trocitos, añadirla a una ponchera, añadir el zumo de limón, sus cáscaras, las cerezas y, por último, el vino. Deja que se mezclen todos los ingredientes durante unas horas y mételo a la nevera para que esté fresquito. A la hora de servirlo, no te olvides de añadir hielos, de manera que te asegures que lo vas a servir bien frío. Este cup nunca defrauda.

Si hemos conseguido ponerte los dientes largos con estas recetas con vino, el siguiente paso consiste en que te pongas manos a la obra para preparar alguno de estos platos. 

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