Denominación de Origen Calificada Rioja

La Denominación de Origen Calificada Rioja es la más antigua de España y remonta su origen a finales de XIX cuando los viticultores y elaboradores de vino de la región deciden buscar garantías de calidad para sus vinos fueran genuinos y estuvieran protegidos ante falsificaciones.

Según el Consejo Regulador de La Rioja, órgano encargado de la defensa de la Denominación, control y fomento de la calidad y promoción genérica de la marca Rioja, esta “inquietud culmina con el reconocimiento oficial el 6 de junio de 1925 de la Denominación de Origen Rioja, autorizándose la introducción en las etiquetas de vino de la palabra ‘RIOJA’ con el carácter de marca colectiva y creando una precinta especial.”

A partir de 1991, los vinos de Rioja pasan a formar parte de la primera Denominación de Origen Calificada de España. Las condiciones de este sello definen los siguientes aspectos: delimitación de la zona de producción, variedades de uva permitidas para el cultivo, nivel de rendimientos máximos permitidos y las técnicas de elaboración del vino, entre otros. Uno de las garantías de calidad y autenticidad que caracterizan la DOCa Rioja es la exigencia de embotellado en origen para toda su producción.

La DOCa Rioja se encuentra en el norte de España, a ambos márgenes del río Ebro, comprendiendo áreas de La Rioja, el País Vasco y Navarra. Debido a sus características orográficas y climáticas, esta denominación se divide en tres zonas de producción: Rioja Alta, Rioja Oriental y Rioja Alavesa. En total, la certificación Rioja abarca más de 65.000 hectáreas capaces de producir, en 2018, unos 330 millones de litros vino.