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La importancia del corcho en el vino

Los tapones de corcho cumplen tradicionalmente una función fundamental en la calidad de los caldos. Influyen en gran medida en su evolución y en sus características organolépticas ya que, como explicamos a continuación, este material aporta importantes beneficios en el proceso de elaboración de los vinos. El tapón no debe aportar ningún matiz de aroma ni sabor, lo que deber permitir es que el vino evolucione correctamente, que permita una microoxigenación gradual del vino.

Los tapones de corcho tienen características únicas, que sin aportar ningún matiz de aroma ni sabor, facilitan que el vino evolucione correctamente,  permitiendo una microoxigenación gradual del vino. De esta manera, contribuye a formar su carácter, le da autenticidad y le aporta valor.

Estas son otras de sus propiedades:

  • Evita la entrada de aire, bacterias y moho

En primer lugar, el corcho evita que el exceso de oxígeno entre en la botella, lo cual empeoraría el caldo, y también es una barrera para diferentes bacterias y para el moho.

Sin embargo, el corcho está compuesto de tal forma que contiene pequeños poros que provocan que mínimas cantidades de oxígeno puedan penetrar en la botella. Esto no tiene por qué ser negativo, de hecho beneficia a algunos vinos.

  • Los tapones de corcho, un material natural

Además, los tapones de corcho son una opción muy beneficiosa para el medio ambiente. Se trata de un material natural, ya que el corcho sale del alcornoque, y no es necesario talar el árbol para obtenerlo, sino que es suficiente con separar su corteza.

  • Pueden mantener vinos embotellados durante décadas

También es una gran ventaja el hecho de que los tapones de corcho logren mantener un vino en buenas condiciones durante décadas, algo que no ocurre con los vinos embotellados con un tapón sintético o de otro material que no sea el corcho.

Pero no todo son ventajas. Los tapones de corcho, en ocasiones,  pueden provocar en el vino un defecto que comúnmente se conoce como ‘sabor a corcho’. Este hecho está provocando que cada vez más se produzcan tapones sintéticos sustituyendo a los clásicos.

Como curiosidad, comentar que la longitud del corcho en las botellas de vino depende de la juventud o madurez de los caldos. Para los vinos más jóvenes se utilizan tapones de corcho más cortos, de menos de 40 mm de longitud. Los vinos más añejos exigen tapones de mayor longitud, que pueden superar los 55 mm.

Por último, se recomienda siempre colocar las botellas en posición horizontal para que el vino esté en permanente contacto con el corcho para que no se seque y esté siempre húmedo, para queéste no se rompa y cumpla perfectamente con la misión que se le ha encomendado. Cuando abramos una botella deberemos fijarnos en que el corcho salga entero. Los corchos de buena calidad son los que aparecen enteros, sin grietas y manchados sólo en la zona que ha estado expuesta al vino. Si no ocurre esto habrá que permanecer en guardia ante el estado de conservación del vino.